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Epilépticas, histéricas y dementes fotografiadas en el Hospital Salpêtrière

 

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Charcot (Fue designado médico adscrito a los hospitales de París y en 1862, empezó a trabajar en el hospital de la Salpêtrière. Tenía muy buenos conocimientos en medicina general, pero limitados sobre las enfermedades mentales y de los nervios) “Amo” de Salpêtrière (hospital público de París, construido en el siglo XVII). Inaugura en 1882 un servicio de neurología. Como anatomopatólogo,

insiste en investigar la lesión causal de la histeria  y al no hallarla, inventa el concepto de lesión dinámica. Pero lo más importante es que introduce una nueva dimensión, mostrando gracias a la hipnosis, la existencia de leyes que rigen los fenómenos histéricos.

En 1885 Freud asiste a sus clases y descubre con él que la palabra, hipnosis mediante, puede provocar o hacer desaparecer los síntomas histéricos.

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El Dr. Charcot muestra a sus alumnos a una mujer en un trance de histeria. Ella es sostenida por el Dr. J. Babinski. (1887).

 

La histeria parece entonces obedecer a causas psíquicas; las experiencias de Charcot obligan a Freud a postular la hipótesis de un pensamiento -separado de la conciencia-

Que no se objete- escribirá más tarde Freud (1893) que la teoría de una escisión de la conciencia como solución del enigma de la histeria es demasiado abstracta para que pueda comprenderla el observador no iniciado o especializado. De hecho en la Edad Media se había adoptado está solución cuando se declaraba que la posesión por el demonio era la causa de los fenómenos histéricos . Todo lo que se necesitaba era reemplazar la terminología religiosa de aquellos tiempos oscuros y supersticiosos por la terminología científica de hoy.

En  efecto, desde un primer momento Freud se siente solidario con los histéricos de Salpêtrière. Reconoce que la posición de Charcot contrasta con el moralismo de la época, pero su acción está limitada por el encuadre en que lleva a cabo la investigación:

La institución hospitalaria ha sido transformada por Charcot en teatro (sus cursos  y presentaciones de enfermos) y museo de la histeria.

A Charcot más que -curar- la histeria, le interesa cultivarla para satisfacer las necesidades de la investigación. A diferencia de Freud, Charcot guarda distancia respecto de todo lo que puede haber de perturbador en la histeria y se sirve del discurso del histérico como fuente de información para la ciencia, protegiéndose así de los efectos de verdad que aquél puede suscitar.

A continuación te presentamos fotografías tomadas a pacientes internados en el hospital Salpêtrière, observados durante el período en que Charcot dirigió la institución.

La institución albergaba cerca de 4300 mujeres, una mezcla heterogénea de delincuentes, mendigas, epilépticas, histéricas y dementes, que él mismo  Charcort describió como un “museo patológico vivo”. 

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Fuente:

Mannoni, M. Un saber que no se sabe, la experiencia analítica.

https://archive.org/details/iconographiepho00regngoog

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Berenice Villa Figueroa

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