0

Hans el hijo de Melanie Klein que se suicidó

Durante el V Congreso de la International Psychoanalytical Association (IPA) de septiembre de 1918, en Budapest, que Freud consideraba el centro del movimiento psicoanalítico, Melanie Klein vio a Freud por primera vez: lo escuchó leer en la tribuna su comunicación Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica. Estando todavía en análisis con Ferenczi, en julio de 1919, Klein presentó el estudio de caso del análisis de un niño  ante la Sociedad Húngara, con lo cual le otorgaron la condición de Miembro. Se trataba del ‘análisis’ de su hijo Erich (Fritz, en sus escritos) de cuya crianza, a diferencia de lo que sucedió con los dos primeros, se encargó enteramente (algunos argumentan que fue más terapeuta que madre).

 

El encuadre era particular, ya que no había un horario regular. Más bien se trataba de una observación prolongada de la conducta del niño; no hay tampoco referencias de haber utilizado el juego como equivalente de la asociación libre.

 

No obstante, sus casos fundamentales (no mencionados en esa obra), fueron sus propios hijos, ‘Fritz’ y ‘Félix’ (Erich y Hans) a los que en Amor, odio y reparación y otros trabajos (1921-1945) dedica más espacio que a cualquier otro niño.

 

En 1933, cuando Ferenczi muere, comienza una época difícil en su vida. Su hija Melitta comienza análisis con E. Glover e ingresa como miembro de la Sociedad Británica. Desde ese momento, Melita y Glover se unen en una marcada oposición a las teorías y a la persona de Klein. 

 

En abril de 1934, en un accidente, muere su hijo Hans, lo que la afectó intensamente y se cree que esto en realidad fue un suicidio, lo que afectó la imagen de Klein en el círculo psicoanalítico. Su hija Melitta se encargaría de oponérsele y hacer público el suicidio para expulsarla de la sociedad psicoanalítica británica.

 

Klein fue y es cuestionada por haber tomado como objeto de estudio a sus propios hijos. Y si bien esto es cierto: Erich fue presentado como Fritz, Hans como Félix y Melitta como Lisa, hay un detalle que no es menor, también tomó a su propia maternidad, a ella misma, como objeto de su estudio. Ella hablaba de analista/madre o madre/analista, hablaba de la superposición de las funciones. Aun así, sobre el final de su obra no recomienda atender personas del entorno cercano, tal vez ella como Freud en su momento, no tuvo opción.

klein 2

Comments


Fernando Michel Montealegre Pabello

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.